Renta exenta de trabajo: el 25% y cómo aplicarlo en la declaración
La renta exenta del 25% es el beneficio tributario más importante para asalariados e independientes. Aplicarlo correctamente puede significar miles de pesos menos de impuesto.
La ley establece que el 25% de los ingresos de trabajo (después de restar aportes y deducciones) es renta exenta — no paga impuesto. Esta exención aplica para empleados asalariados, independientes con honorarios en la cédula de trabajo, y en general para cualquier persona que tenga ingresos clasificados en la cédula de rentas de trabajo.
Límites de la renta exenta del 25%
El orden del cálculo importa
Base para el 25%
El 25% se aplica sobre los ingresos brutos de trabajo menos los aportes obligatorios a salud y pensión y menos las deducciones permitidas (intereses vivienda, medicina prepagada, dependientes). No sobre el ingreso bruto total.
Ejemplo sencillo
Ingreso bruto $80M − aportes $6,4M − deducciones $8M = $65,6M. El 25% de $65,6M = $16,4M de renta exenta. Base gravable final = $65,6M − $16,4M = $49,2M.
Para qué perfiles aplica el 25%
Empleados asalariados
Siempre aplica para ingresos de rentas de trabajo asalariado. El certificado de ingresos (F220) ya tiene el cálculo que hizo el empleador mensualmente.
Independientes con honorarios
Solo aplica si los honorarios clasifican en la cédula de trabajo (servicios personales sin más de 2 empleados). Si van en rentas no laborales, no aplica el 25%.
Pensionados
Las pensiones tienen su propio régimen de exención (hasta 1.000 UVT/mes). No aplica el 25% sobre pensiones — tienen exención propia más generosa.
Estrategia para maximizar el beneficio
- Primero maximiza tus deducciones (intereses vivienda, medicina prepagada, dependientes): reducen la base sobre la que se calcula el 25%.
- Luego maximiza aportes voluntarios a pensión o AFC (hasta 30% del ingreso): son renta exenta adicional.
- El 25% se aplica después de todo lo anterior. Juntos pueden reducir tu base gravable hasta el 40% del ingreso neto.